Evolucion y crecimiento del transporte de carga en México parte 1

Evolucion y crecimiento del transporte de carga en México parte 1

En México, como en algunos otros países, el autotransporte es el modo más utilizado para mover mercancías. Su versatilidad logística lo pone en ventaja ante otros. Su adaptación a cualquier tipo de carga, velocidad de respuesta, accesibilidad y penetración, le permite ofrecer servicios “puerta a puerta” utilizando su alto grado de intermodalidad. Por su elevada trazabilidad, puede realizarse un seguimiento pormenorizado de las unidades de transporte y la carga. Estos atributos, por mucho, superan sus notables desventajas: no es un modo de transporte recomendable para largas distancias porque incurre en altos costos de oportunidad, afectando los beneficios empresariales: Además, su costo por unidad transportada por tonelada-kilómetro es mayor que los otros medios de transporte, con excepción del avión. No obstante sus ventajas competitivas, el crecimiento de este modo está en función de la economía del país. Debido a su alto nivel de correlación con la economía, en la crisis de 2009, éste sector fue muy castigado, debido a que obtuvo tasas decrecientes mucho más negativas que el de la economía nacional, llegando hasta un -13.1 porciento, a pesar de que antes de la crisis iniciada en 2008, el sector autotransporte había registrado tasas de crecimiento positivas o similares por arriba del producto interno bruto nacional desde 2004. Después de la crisis de 2009, el autotransporte tuvo un gran repunte posiblemente al “rebote” de la demanda de los bienes que se dejaron de surtir en dicho año, manteniéndose hasta el momento por arriba del PIB Nacional.

 

Debido a la apertura comercial iniciada hace dos décadas, la demanda de servicios de transporte se ha incrementado paulatinamente, viéndose frenada en los años de crisis. No obstante esto último, el movimiento de carga ha mostrado un crecimiento ascendente y gradual. De acuerdo con cifras del Instituto Mexicano del Transporte, después de la crisis de 2009, el movimiento de carga tuvo un ascenso regular, pasando de 451 millones de toneladas, a 542 millones en 2015, con una TCMA de 1.9%. Este modo, actualmente mueve 83.9% de la carga a nivel nacional

 

En términos generales, el crecimiento del autotransporte se ha visto reflejado inminentemente en diversas áreas del sector. Una tendencia creciente hacia una mayor cantidad de competidores, con sus correspondientes entradas y salidas, como cualquier otro sector industrial. De acuerdo con la Dirección General de Autotransporte Federal de la SCT (DGAF), en 2015, la participación de las personas físicas en el servicio público federal, conocidas como “hombres camión”, llegó a 135,377, lo que representa 86% del total de los permisionarios registrados en el transporte público federal y administran 26.7% de la flota de transporte, esto es, alrededor de 206 mil unidades, mientras que el 14% restante, lo componen la pequeña, mediana y gran empresa, esta última, con una representatividad de apenas 0.6%, que opera 27.6% de la flota nacional, esto es un poco más de 222 mil unidades. Ciertamente, es un sector altamente atomizado que merece mucha atención su regulación, y quizá trabajar hacia la modificación estructural con miras al corporativismo, sobre todo por la necesidad de servicios de calidad y por la importancia que tiene este sector en la cadena de suministro.

 

En relación al parque vehicular, se puede observase una tendencia similar. Esto es, de 388 mil unidades registradas en 2001, paso a un poco más de 806 mil en 2015. Este explosivo crecimiento de la flota vehicular para el servicio público federal, en parte, puede deberse a diversos factores. Por ejemplo, la apertura a la libre competencia promovida por el Gobierno Federal; la creciente demanda de servicios de transporte derivado de la apertura comercial; la posibilidad de importar camiones usados de Estados Unidos; la venta de camiones por parte de las grandes empresas de transporte en su política de sustitución de unidades, con miras a mantener altos estándares de calidad; el programa de “chatarrización”; los nuevos esquemas de financiamiento al transporte; una mejor administración del transporte por parte de los permisionarios; la presión de la demanda por una mayor cantidad de servicios, entre otros.

 

Por lo que se refiere a las unidades motrices del servicio público federal, en 2015, los camiones unitarios tipo C2 y C3, representaron 36% del total, con una Tasa de Crecimiento Media Anual (TCMA) de 3.6 y 1.8% de 2006 a 2016, respectivamente; en tanto, los tractocamiones de tres ejes (T3) predominan en la escena con 63.2%, con una TCMA de 4.0% en el mismo período. En ambos casos, puede apreciarse que estas cifras se encuentran muy por arriba del crecimiento económico que ha venido mostrando el país en los últimos años, lo que demuestra en cierta forma la rentabilidad y fortaleza del sector del autotransporte. En la práctica, a pesar de ser un sector de alto riesgo, es muy común encontrar empresas nuevas, que con actuaciones correctas, han logrado posicionarse en el mercado del transporte de manera competitiva.

 

En este mismo orden de ideas, las unidades de arrastre del tipo semirremolque de dos (S2) y tres ejes (S3), representaron el 78% y 19.8% del total nacional en 2015, respectivamente. Por tanto, se observa la supremacía o preferencia por estos dos tipos de unidades de arrastre, que juntas suman 98.2% del total nacional destinado al transporte público federal de carga. En este caso, el primer tipo de semirremolque (S2), mostró una TCMA de 6.6%, por 3.3% del segundo tipo, entre 2005 y 2015, lo que refleja claramente un incremento sustancial de la oferta de transporte, debido al mismo crecimiento de la demanda. Por ejemplo, el Banco Mundial reportó que los puertos marítimos mexicanos pasaron de mover 1.7 millones de TEU’s en 2003 a atender un poco más de 5.2 millones en 2015, donde la gran mayoría de estos son internados al país por medio del autotransporte. Por este tipo de situaciones y para mejorar la logística del transporte, se tiene 1.5 semirremolques por tractocamión, según datos de la DGAF.

 

Sobre los tipos de vehículos más comunes, para el año 2015, se detectó que tan solo 7 de los 33 que existen, representan 80% de las 806 mil unidades, entre ellos los siguientes: tractor, caja cerrada, plataforma o jaula, caja refrigerador, tanque, jaula y volteo. Pero los que tuvieron tasas de crecimiento media anual por arriba de 20%, fueron: plataformas o jaula, estacas o plataforma, chasis portacontenedor, redilas o plataforma y volteo desmontable. Con base en estos resultados, pueden corroborarse las siguientes dos situaciones: a) el tractor y la caja cerrada, seguido a la distancia por las plataformas, son los tipos de vehículos de carga más utilizados en México; y b) en el período 2005-2015, las plataformas presentaron una tasas de crecimiento promedio anual hasta de un poco más de 41%, por su parte, la del chasis portacontenedor fue de 21%. Si esta información se cruza con el movimiento de contenedores antes mencionado, hace evidente cómo el comercio internacional ha impulsado el desarrollo del sector transporte y, en particular, el intermodalismo.

 

En este contexto, las unidades de transporte enfocadas al movimiento de carga general, durante el período de 2005 y 2015, mostró una tasa de crecimiento media anual de 5.3%, mientras que las unidades de transporte de carga especializada, en el mismo período presentó un ritmo de crecimiento mayor de 7.0%. En el segmento de unidades especializadas se ubican las plataformas, refrigerados, transporte de autos, tolvas, Low Boy, chasis portacontenedores, entre otros. Es importante mencionar, que este equipo responde al desarrollo de la logística del transporte para atender la demanda especifica que requieren los sectores productivos. 

 

Respecto al registro estatal de las unidades de transporte, en el D.F. y Nuevo León, se concentra 34% de la flota nacional esto es, alrededor de 139 mil unidades. Otros estados de la República Mexicana donde se concentran las unidades de transporte son: Jalisco, México, Guanajuato, Tamaulipas, Veracruz, Puebla, Hidalgo y Coahuila.

 

No obstante que estas entidades registran la mayor cantidad de unidades de autotransporte, existen otros estados que han experimentado una tasa de crecimiento media anual por arriba de 20%, tales como Chiapas (21.4%), Colima (25.36%) y Guerrero (35.4%). De hecho, la gran mayoría de los estados mostraron TCMA entre 2 y 10%. En diversos casos, este crecimiento puede explicarse por la presencia de puertos marítimos que demandan servicios de transporte para internar la carga que llega a estos, o bien, porque son zonas con alta demanda turística o industrial. En contraparte, los estados de Jalisco, Chihuahua, Hidalgo y Coahuila, han venido presentando una reducción promedio anual del número de unidades de transporte registradas de -3.8, -8.3, -9.9 y -- 10.6%, respectivamente. Los motivos de su migración pueden ser varios, por ejemplo, estrategia de las empresas para buscar una mejor logística operativa, escases de la demanda o sobreoferta y, en otros casos, puede deberse al retiro de las unidades por motivo de obsolescencia, aunque en este último caso, puede ser mínima ya, que la edad promedio de la flota nacional ronda los 17 años de servicio.

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